Del toro al infinito

Esa es la última obra macabra de la familia Balañá. Una familia que desprecia a la Fiesta taurina, con la que se ha enriquecido para fundar un imperio de los mejores cines y teatros de Barcelona (al menos en aforo).
 
Haciendo negocios y burlándose de la afición
 
Podría parecer una broma de mal gusto. La noticia aparecía el Jueves Santo en un portal taurino: la Monumental abrirá del 29 de Abril al 1 de Mayo (puente que da paso al mes de la flores) …¿para dar toros?.¡ No!, para ofrecer un espectáculo, según reza el cartel “para toda la familia”, del Campeonato Mundial y su Combate Medieval de Batalla Histórica . Y además, también escrito en inglés: “Battle of the Nations”. Esa es la última obra macabra de la familia Balañá. Una familia que desprecia a la Fiesta taurina, con la que se ha enriquecido para fundar un imperio de los mejores cines y teatros de Barcelona (al menos en aforo).
¿Sorpresa?. Para algunos puede que sí: últimamente surgen de debajo de las piedras aficionados y pseudoperiodistas- tantos años callados- que claman el grito en el cielo, tras la decisión hecha pública por Pedrito Balañá de que la Monumental no abrirá para dar toros “de momento”. Ese “ de momento”, que tan pulcramente escribieron tras la visita dos miembros de la Federación Taurina al capitoste empresarial…puede durar años. Hasta que el coso se venda, o destine a otros usos que no sean los que tuvo cuando se inauguró: satisfacer a una afición histórica que demanda corridas de toros.
Este reportero, desde su modestia, lleva más de 20 años alertando de la peligrosidad- en términos taurinos- del ciudadano Balañá, porque lejos de arrimar el hombro para hacer crecer la afición…la ha ido alejando. Exceptuando el oasis de los últimos cuatro años antes de la prohibición, aprovechando el fenómeno José Tomás y arrendando la plaza a otra empresa (para curarse en salud y quedarse en segundo plano). No vaya a sufrir represalias de los podres políticos nacionalistas e independentistas hacia sus sagrados cines y teatros (que son dos espectáculo que enriquecen el acervo cultural a los que adoro). Decía que uno llevaba años proclamando, lo que ahora descubren unos “iluminados”, con una pataleta que a nada llevará…El que protesta asombrado es que esperaba algo ¿no?…
Celebraciones.
Espero que se den cuenta que no sirven comidas masivas, mirarse al ombligo, repartiendo medallas y condecoraciones. Como decía mi compañero Paco Mora en un brillante artículo en un semanario, “si de lo que se trataba era de pasar un rato agradable entre amigos y conocidos, el Congreso ha sido un éxito para los asistentes”(hablaba del de Valencia). Pero lo que dice de Valencia, tierra en la que será muy difícil erradicar los toros, se podría aplicar en Cataluña. Y – sigue el veterano periodista- “se quizá se habrían conseguido los mismos resultados con una fiesta campera con profusión de arroces de la región”. Y dice muy bien, o escribe, que “no soy de los que creen que los males del toreo en la actualidad se arreglan con unas soflamas de fin de semana de vino y rosas. Con conciliábulo más o menos. Ya hay una larga historia de inútiles “eventos” , como ahora se dice, que lo demuestran”…
Hace un par de meses escribí que la única solución era que figuras de renombre, apoderados de postín y empresarios de relumbrón, vinieran a Barcelona y organizaran un acto o manifestación (como la que hubo en Valencia, o allende los Océanos, en Bogotá). Y que demandaran a la empresa que la Monumental se abra. Habría más de un empresario con ideas y ganas de trabajar que sería capaz de recuperar la afición. Precios más baratos, carteles interesantes (no para que los empresarios coloquen a sus toreros )…Pero los toreros de arriba, las figuras, “han mirado para otro lado”. Igual que empresarios, apoderados y ganaderos…Hasta que ese virus de antitaurinismo propiciado por los “taurinos de comisión” y dinero fácil, aprovechado por los políticos y falsos animalistas, ha calado en otras plazas.
Políticos.
Desde el escepticismo, uno se acuerda ahora de cuando en el penúltimo año de toros en la Monumental- 2.010- fueron izados en hombros la política del PP Alicia Sánchez Camacho, Albert Rivera y Rafael Luna (también del PP, aunque éste este sí es aficionado) , privilegio que solo tendría que estar al alcance de los toreros.¿Alguien ha escuchado durante estos años de prohibición alguna declaración de la Camacho o de Albert Rivera. (al que respeto como político, pero me ha decepcionado como “defensor taurino”), sobre que “ harían lo posible para que volviera la Fiesta a Barcelona?”…agua de borrajas. Y ahora que son legales, tras la sentencia del Tribunal Constitucional, más de lo mismo: o sea, el silencio.
Alguien con dignidad, tendría que hacer devolver esas medallas y condecoraciones que los citados políticos- y otros como David Pérez: el traidor al dictado de su jefe “el picador José Montilla” (denominación de El Mundo en portada, repasen las hemerotecas), otorgadas en cenas multitudinarias, regadas con vino en abundancia y comida sin límite. …Pero ahora en la Federación andan en “guerras” internas, primeras dimisiones. Y otras que vendrán, ya lo verán, cuando los que utilizan la Fiesta para servirse,autopromocionarse y no servir, le hayan sacado rédito a sus cargos…(bien es cierto, que los hay trabajadores, y que roban tiempo a su otra actividad profesional).
Y mientras, esperar un “milagro”, seguir viajando por España, y confiar que el “buenismo taurino” entre en razón, y llame a las puertas que sean para que una Monumental con la que hacen negocio sus especuladores para espectáculos chabacanos, en burla y desprecio a la afición sea utilizada para lo que reclaman a las claras aficionados y periodistas independientes: dar toros.
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