DE SOL Y SOMBRA

Pablo Aguado. Foto FIT prensa.

Olivenza es un ejemplo claro de cómo una Feria taurina bien organizada aporta muchísimo al turismo de la ciudad.

Además de ser la primera española en la que actúan las figuras, programa interesantes novilladas: este año, dos, de un total de cinco festejos, en tres días.

Los novillos del Parralejo de hoy fueron nobles pero flojearon, salvo el cuarto, que fue excelente. Aguado y Toñete cortaron un trofeo.

Por Andrés Amoros.

En una tarde invernal, con frío y lluvia, el público demostró auténticas ganas de ver toros. Olivenza es ya –como diría Hemingway– una fiesta: una fiesta taurina. Aduana para aficionados que llegan de sitios muy diversos, incluido algún «exiliado» catalán (para vergüenza del empresario Pedro Balañá).

Aquí, Cutiño ha hecho una excelente labor y se recogen los frutos. Gracias a su Feria taurina, Olivenza está mucho más presente, en el mapa…

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