DE SOL Y SOMBRA

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Por Maria Fernández.

Cuando el empresario francés Bernard Domb Cazes (conocido como Simón Casas) se hizo con la gestión, el año pasado, de la plaza de Las Ventas — en unión temporal (UTE) con la empresa turística Nautalia—, no dudó en decir, ante la estupefacción de algunos, que se abría “un antes y un después en la tauromaquia”.Los toros levantan, para bien y para mal, pasiones gigantescas que a menudo desvirtúan cualquier análisis de su actividad económica. La habitual resistencia de las empresas a ofrecer datos y los pocos análisis económicos que se publican, a menudo sesgados —ya sea para demostrar que se subvenciona poco la fiesta o para decir todo lo contrario—, añaden oscuridad a un sector formado fundamentalmente por pymes de gran arraigo.

Tomando como referencia los datos de la patronal Anoet, el impacto económico de la tauromaquia (en negocio directo e inducido)ascendía en 2015…

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