Querido Ángel Luis de la Guarda Bienvenida, tú que has sido dos veces español, como todos los aficionados a los toros, tú que llevas con tanta dignidad el peso de la púrpura de tu noble dinastía taurina, ruega por nosotros, por nuestra Fiesta y por el bien de España.
ORACIÓN A ÁNGEL LUIS BIENVENIDA
Ave María Purísima, querido Ángel Luis Bienvenida. 
De azul Purísima y oro te vimos torear al lado de “Manolete” y de Manuel Álvarez “El Andaluz” en los años 40 de la vida española. Eran otros tiempos, como tú muy bien sabes.
Durante muchos años hemos sido amigos, casi hermanos. Todas las noches nos saludábamos por teléfono con la misma fórmula: “Ave María Purísima”. Y contestábamos: “Sin pecado concebida”. Ya no se usa esa fórmula para desearse las buenas noches.
Un día decidiste ir al Cielo, a la tertulia con “El Papa Negro” y con tus hermanos toreros, Manolo, Pepe, Rafael, Antonio y Juan. Desde que estás en el Cielo te rezamos, porque te has convertido en nuestro “Ángel Luis de la Guarda Bienvenida”. Sabemos que hay gente que no cree en los ángeles, ni en el Cielo, ni en Dios Nuestro Señor. Allá ellos.
Pero tú velas por nuestra salud física y mental y nos envías desde allá arriba paciencia para soportar las flaquezas del prójimo y de alguna que otra prójima.
Desde siempre, como bien sabes, sobre las plazas de toros sobrevuelan gorriones, jilgueros y vencejos. Desde que estás en Cielo aparecen también ángeles para proteger a los toreros que en estos años se arriman al toro más que nunca y sufren gravísimas cornadas. Ángeles como tú entran hasta en las enfermerías y ayudan a los cirujanos taurinos a salvar vidas en momentos casi desesperados. Lo hemos visto varias veces este mismo verano del año 2015. Pues bien, querido Ángel Luis, además de gorriones, jilgueros, vencejos y ángeles, a veces sobrevuelan las plazas de toros aves de mal agüero, pajarracos y pajarracas que no presagian nada bueno para España ni para nuestra Fiesta Nacional.
Ahora resulta que pretenden quitarnos nuestra Escuela Taurina de Madrid, que lleva el nombre de Marcial Lalanda. No recuerdan estas aves siniestras que nuestra Escuela madrileña se fundó en 1981 siendo alcalde de Madrid don Enrique Tierno Galván, autor de un grandioso libro de Tauromaquia, por breve dos veces bueno, estando a su vera don Ramón Tamames. Estos dos políticos de izquierdas conocían muy bien la vida del señor Curro “Cúchares”, torero del siglo XlX que, junto a su yerno “El Tato” combatió en las barricadas del lado de los liberales. Conocían además la vida y la obra del señor Don Carlos Marx, un señor con toda la barba. Por eso no tenían ninguna duda de que la Tauromaquia no depende del color político ni del talante de los jerifaltes que en cada momento tengan la sartén por el mango.
Sabían el Profesor Tierno Galván y el señor Tamames que el toro de España tiene un cuerno a la izquierda y otro a la derecha. En el centro, por si alguien lo dudase, están sus atributos viriles. Por algo el toro es un símbolo de lo español, sobre todo del pueblo español. ¿Para qué destruir y atacar las ilusiones de los españoles que somos aficionados a los toros?
No es verdad que no amemos a los animales. Por suerte no nos proclamamos oficialmente animalistas ni animalitarios. Ya se burló bastante de ellos don Ernesto Hemingway que sabía mucho de la caza y de los toros, más aún que don José Ortega y Gasset que escribió un libro sobre el mismo asunto. ¿Para que prohibir nuestras tradiciones? Ya lo hizo Carlos lV, obligando a los toreros a un exilio temporal en Portugal, de donde volvieron siendo mejores banderilleros que antes. Quien quiera saber lo que pasaba por la cabeza de aquel monarca no tiene más que mirar con atención su cara pintada por Goya. Es el rostro de un bufón. Goya lo dijo con más claridad que nadie. Lástima que este pintor tan español no esté en condiciones de efigiar a los prebostes que ahora se encaraman al poder. Nos ayudaría Goya a comprender muchas conductas que solo la ciencia y el arte de la fisiognómica permiten intuir. Miremos sus retratos con atención antes de votar.
¿Saben nuestro prebostes tan amigos de prohibir los toros que hubo una escuela de Tauromaquia en Sevilla entre 1830 y 1834? En ella fue profesor Pedro Romero y de ella salieron alumnos como Francisco Montes “Paquiro” y Curro Cúchares. En aquellos cuatro años quedó claro que el arte del toreo no puede dejarse en manos de burócratas y gobernantes antidemócratas y antiespañoles. Por eso el pueblo llano cantaba:
“Esta es la Fiesta española / que viene de prole en prole / y ni el gobierno la abole/ ni habrá nadie que la abola”.
Los nombres de los que prohíben y recortan la libertad del pueblo español no pasan a la Historia con la nobleza y la gallardía de nuestros mejores toreros.
Querido Ángel Luis de la Guarda Bienvenida, tú que has sido dos veces español, como todos los aficionados a los toros, tú que llevas con tanta dignidad el peso de la púrpura de tu noble dinastía taurina, ruega por nosotros, por nuestra Fiesta y por el bien de España.
Fernando Claramunt
1 Octubre de 2015
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