DE SOL Y SOMBRA

Por Santiago Ortiz.

¿Quedan románticos todavía en este mundo de los toros? ¿Quedan idealistas capaces de anteponer sus convicciones al utilitarismo y rentabilidad imperantes? ¿Queda algún “loco” de la cuerda de aquel Domingo González Mateos, padre de los Dominguines, que apoderó a Cagancho con sólo verle toreando en una fotografía?

¿Queda entre nuestros taurinos contemporáneos algún vestigio de aquella genialidad; alguien que sepa rescatar el verdadero talento del páramo de mediocridad donde nos desenvolvemos?

Pues si existe alguno, si aún queda algún raro ejemplar de esa especie a extinguir, que sepa que por ahí anda un torero fuera de serie que está pidiendo a gritos alguien que lo sepa comprender; alguien romántico, idealista, “loco”, que se enamore de su luz y no se asuste de sus sombras, que tenga dentro la semilla de la genialidad para apreciar en lo que valen los tesoros e irregularidades del geniorer.

Ese…

Ver la entrada original 161 palabras más

Anuncios