DE SOL Y SOMBRA

Mucha bondad además de poca fuerza para un Rafaelillo desigual y un Cid que se mantiene.

Por Carlos Ilián.

La gente esperaba la corrida de Adolfo Martín como la parte torista de la feria de Otoño, y a ver si salía alguna alimaña. Pero esta vez se cambiaron las tornas y las alimañas salieron la tarde anterior en la corrida del Puerto de San Lorenzo, que se consideraba de las manejables, para no pasar apuros y sin embargo la de Adolfo ha sido blanda, suave, con nobleza, aunque algún toro recordara de pronto su origen y se quedara debajo o se metiera por dentro.

El primer toro fue el de premio para el torero por su calidad y Rafaelillo se mareó con él, sin pasar de vistoso y sin cuajar la tanda ideal,de acuerdo a la embestida. Pero en el cuarto que miraba con malas intenciones se acopló a…

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