DE SOL Y SOMBRA

Una semana después del triunfo en Las Ventas, el ganadero burgalés Antonio Bañuelos repasa las claves de la tarde y adelanta la repercusión que ha sentido. Javier Jiménez cortó dos orejas.

Por Iñigo Crespo.

BURGOS«Fue uno de los días más bonitos de mi vida y una de las tardes más importantes que he vivido como ganadero. No era una corrida más, era pasar un examen en la plaza que marca y determina el futuro de toreros y ganaderos». De este modo explica Antonio Bañuelos lo que siente tras haber lidiado en Las Ventas, el pasado 21 de agosto, la corrida más completa del año en la Monumental de Madrid. «Fue una tarde histórica, de haberse lidiado en San Isidro, nos hubiésemos llevado el reconocimiento en forma de azulejo en el patio de arrastre. De este modo, nos hemos llevado el cariño y la unanimidad de los aficionados y…

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