DE SOL Y SOMBRA

Por ​Carlos Ilián.

Esta vez al presidente, tan firme siempre, se le fue la mano, o sea el pañuelo, regalando dos orejas a Pablo Hermoso por un rejonazo de muerte en el cuarto toro y no ha tenido más remedio que conceder también dos orejas a Cartagena en el quinto. Pero ni uno ni otro merecían tan suculento obsequio del palco. Pablo había estado simplemente mal en su primero y solo eficaz en el otro. Pero ese rejonazo tuvo efecto letal en el toro y reblandeció a Matias.

Andy Cartagena montó un circo en sus dos toros, con demagógicas concesiones a la galería y caballazos de todo tipo. Con ese argumento se lleva tres orejas de Bilbao.

Bien, lo dicho, Pablo y Andy en hombros, ¿Y Lea Vicens?. No, ella se fue por su propio pie y sin embargo había realizado, de lejos, lo más serio…

Ver la entrada original 94 palabras más

Anuncios